Instrumentos económicos para la gestión ambiental:
decisiones monocriteriales versus decisiones multicriteriales
Por Fander Falconí y Rafael Burbano
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Resumen
El análisis de temas complejos como la sostenibilidad, de naturaleza
multidimensional, requiere instrumentos analíticos que capten
las distintas dimensiones del problema, incluyendo las cosmovisiones
e intereses de los actores involucrados, no siempre coincidentes.
Este trabajo muestra que la mayoría de instrumentos económicos,
usados para la gestión ambiental no recogen esa complejidad, son
monocriteriales y, por tanto, no son instrumentos adecuados para
la toma de decisiones; aunque muchos de esos instrumentos pueden
apoyar la conservación y uso sostenible de los recursos. Como
opción se destaca el uso del análisis multicriterial, como una
herramienta adecuada de decisión sobre problemas que incluyen
conflictos sociales, económicos y objetivos de conservación del
medio ambiente, con una pluralidad de escalas de medición (físicas,
monetarias, cualitativas, etc.). En este caso, cuenta más el proceso
de toma de decisiones, que el resultado mismo y no se persigue
una "solución óptima", sino una "solución de compromiso" entre
los distintos actores involucrados. Finalmente se muestra el funcionamiento
del análisis multicriterial, aplicándolo en el análisis del manejo
forestal de Ecuador en distintos períodos.
1. Introducción
La noción de desarrollo sostenible es multidimensional y debería ser interpretada en la forma más amplia.
Una consecuencia de incluir varias dimensiones es la imposibilidad de maximizar todas las dimensiones al mismo tiempo (Roy, 1985). Si conceptos como sostenibilidad son multidimensionales, entonces una evaluación integrada tiene que basarse en procedimientos que explícitamente requieren integrar diferentes cosmovisiones, muchas de ellas contradictorias. El punto central de este trabajo radica en que muchos de los instrumentos económicos para la gestión ambiental no recogen la complejidad de los sistemas naturales, son monocriteriales, y por lo tanto solo captan un criterio de descripción de la realidad.
Esta propuesta no pretende afirmar que el conjunto variado de instrumentos de política económica- ambiental, no sean importantes y que en determinados contextos coadyuvan a la conservación y uso sostenible de los ecosistemas naturales. Así, los impuestos sobre el agotamiento de capital natural o, como se llamarían en la Argentina, las "retenciones ambientales" (Martínez-Alier, 2003) pueden ser útiles. Los incentivos económicos (sustitución de usos depredadores,
impuestos, compensaciones, tasas ambientales, subsidios)
, regulaciones y fondos (estándares, fondos ambientales), incentivos contextuales (información y creación de capacidades, fortalecimiento institucional) pueden evitar la realización de actividades dañinas o incentivar un manejo adecuado de un bien o servicio de un ecosistema. Bajo una definición más amplia, también se podría incluir en los instrumentos para gestión ambiental: evaluación de impacto ambiental, evaluación ambiental estratégica, certificación ambiental, ecoauditoría, planes de gestión ambiental, calidad total.
En muchos países latinoamericanos, las preocupaciones ambientales han empezado a ser incorporadas en el diseño de las políticas macroeconómicas y ya se empiezan a observar en las normas y reglamentos. Así, en los últimos años se ha comenzado a identificar una tendencia al uso directo de instrumentos económicos de mercado para alcanzar objetivos ambientales. (CEPAL-PNUMA-SEMARNAP, 1998). Sin embargo, por ejemplo en el caso del manejo forestal en varios países como el Ecuador, esto ha sido insuficiente hasta el momento, por lo que se requieren nuevas alternativas de incentivos que fomenten el uso eficiente de los recursos forestales (Burneo y Falconí, 2003).
El objetivo central de este documento es resaltar que pueden surgir otros enfoques, si se parte de una teoría adecuada del capital natural y si se plantea una participación social en los procesos de decisión. Frente a la concepción de que es posible proporcionar valores monetarios a los daños ambientales, internalizando las externalidades, lograr senderos óptimos de agotamiento de los recursos naturales, o lograr compensar y/o reemplazar el capital natural por capital económico; han surgido propuestas desde otros enfoques que señalan "la extrema dificultad de dar valoracioneseconómicas actualizadas a la pérdida de biodiversidad u a otras pérdidas de "capital natural"(como los bosques de manglares, por ejemplo) o de admitir como criterio de decisión los bajos valores crematísticos atribuidos a los daños sufridos por quienes padecen contaminación en minaso plantaciones" (Martínez- Alier, 2003). Estos enfoques alternativos pueden sostenerse bajo la perspectiva de un análisis multicriterio, eje central de este trabajo.
Esta ponencia está estructurada en cuatro partes: luego de la Introducción, la Sección 2 revisa los instrumentos económicos de gestión ambiental monocriteriales, la Sección 3 presenta el análisis multicriterio AMC, la Sección 4 plantea ciertas conclusiones.
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2. Instrumentos económicos de gestión
(y decisión) ambiental monocriteriales
En la concepción de la economía
ambiental de corte neoclásico, los instrumentos ambientales,
son un conjunto de técnicas para alcanzar el nivel de "producción
óptima social", es decir el nivel de producción
que maximiza el excedente social. Por ejemplo, los impuestos pigouvianos,
estándares ambientales, permisos transables de contaminación,
etc. En el caso de los impuestos, la teoría económica
ortodoxa los considera como elementos que distorsionan a los mercados
en su función de asignadores eficientes de recursos. El
excedente social (igual a la suma del excedente de los consumidores
más el excedente de los productores), que antes de impuestos
se describe como óptimo en el sentido de Pareto, disminuye
por la introducción de los impuestos, generándose
una "pérdida de eficiencia".
La dificultad o incluso imposibilidad de valorar
las externalidades, impide conocer con certeza los niveles al
cual deben aplicarse los distintos instrumentos para obtener la
"producción óptima". La imposibilidad
cierta de estimar los "costos externos ambientales" y consecuentemente
el "costo externo marginal" relativizan la posibilidad de
fijar el "instrumento óptimo" (recordemos que bajo el enfoque
de la economía de los recursos naturales con un enfoque
neoclásico el impuesto o la tasa ecológica tiene
que ser igual al costo externo marginal en el punto de "producción
óptima").
Sin embargo puede afirmarse que existe un rango
de "producción óptimo", aunque desconocido,
y que la intensidad de aplicación de los distintos instrumentos
tiene un comportamiento similar al de la conocida Curva de Laffer
(que toma su nombre debido al economista americano Arthur Laffer),
es decir, la eficiencia máxima se alcanza en el punto o
región óptima, y va disminuyendo conforme nos alejamos
- hacia derecha o izquierda - del óptimo.
Es claro que si la producción es nula,
la contaminación también será nula, al igual
que el bienestar de la sociedad; por otra parte, si la producción
se incrementa, la contaminación asociada crecerá
y disminuirá el bienestar. El nivel de "producción
óptimo" sería algún nivel intermedio.

El nivel óptimo de producción no
puede ser encontrado como lo postula la teoría neoclásica,
a través de la maximización del "excedente
social", sino que corresponde a una "solución
compromiso", es decir que es un nivel de producción
y de contaminación aceptado socialmente, en un proceso
de diálogo en el que participan los afectados, y científicos
médicos, biólogos, físicos, químicos,
economistas, etc. Por ejemplo, un estándar ambiental como
partículas de plomo en un m3 de aire no puede
ser determinado por la regla del "beneficio marginal neto
privado igual al costo externo marginal", sino por los niveles
máximos que la biología del ser humano y otros seres
vivos puede soportar.
A pesar de que el gráfico presupone un
mismo eje para la producción y "contaminación",
el mundo real es complejo y desordenado; no hay un solo tipo de
contaminación y las relaciones entre producción
y los contaminantes no son simples y lineales; posiblemente deban
describirse mediante sistemas no lineales tan complejos que resulten
en un comportamiento caótico, es decir, que un pequeño
cambio en las condiciones iniciales genere un solución
completamente diferente (Peters, 1996). En una situación
como la descrita: ¿qué validez tiene la regla beneficio
marginal igual a costo externo marginal?
El reduccionismo de la economía tradicional,
presupone que los sistemas reales son simples, lineales; que un
sistema de precios recoge la intensidad de las preferencias de
los individuos y que, por tanto, todo puede ser reducido a un
mismo sistema de medida: el crematístico.
En esta marco se inscribe el Análisis
Costo- Beneficio, que es la herramienta de la economía
neoclásica par excellence, la cual se utiliza en
política ambiental (Nijkamp, 1986). La economía
neoclásica supone la existencia de mercados competitivos,
los cuales emiten precios correctos que permiten a los agentes
económicos, consumidores y productores, tomar decisiones
racionales y alcanzar el óptimo de Pareto. El desarrollo
de un ACB tiene varias etapas: identificación y valoración
en términos monetarios de los costos (C) y beneficios (B)
actuales y futuros de un proyecto; determinación de la
tasa de descuento; fijación del horizonte temporal; desarrollo
de uno o varios métodos que permitan traer los costos y
beneficios a valores actuales, tales como el valor actual neto
(VAN) y el (TIR), y estimar la relación entre los costos
(C) y beneficios (B) (Munda, 1995).
El valor actual neto VAN se define por:
(1)
En (1) mientras más alta sea la tasa de
descuento r y mayor el horizonte temporal (t en
la fórmula de arriba), menor es el VAN de un determinado
proyecto, es decir estas variables son relevantes en la toma de
decisiones.
Las tasas de descuento altas infravaloran a las
generaciones futuras. Respecto a las preguntas: ¿Cuál debe
ser la tasa de descuento?, ¿Existe una sola tasa de descuento?.
Hay un amplio debate. Martínez-Alier sostiene que la tasa
de descuento debería ser igual a la tasa de crecimiento
sustentable de la economía. Azar y Sterner (1996) defienden
el uso de una tasa decreciente en el tiempo (cuando analizan los
beneficios de combatir el cambio climático). También
se ha puesto en el debate que se podría utilizar r
= 0 e incluso posiciones más extremas sostienen que r
debería ser negativa. En el caso del método de El
Serafy a fin de aplicar el método del costo del uso, utiliza
una tasa de descuento, arbitraria en sus propias palabras, del
5%. Por lo tanto, se sugiere que se debería realizar un
análisis de sensibilidad, utilizando varios escenarios
para r.
El ACB social plantea maximizar "excedente
social". En este punto, la objeción más importante
es que el ACB social es incapaz de incluir los efectos ambientales
por dos razones: por la incapacidad de trasladar todos los impactos
que están fuera del mercado en un sistema de precios consistente
y manejable; y por la dificultad de integrar los aspectos distributivos
de medidas ambientales en un contexto de eficiencia (Nijkamp,
1986). No está por demás indicar que la teoría
neoclásica plantea que se debe alcanzar primero la eficiencia
(crecimiento) y luego deben considerarse los aspectos redistributivos.
El ACB al suponer que hay una sola medida de
valor: la monetaria (evaluada ya sea por la disposición
a pagar -DAP- o por la disposición a aceptar una compensación
-DAAC-), se basa en la conmensurabilidad del valor. Sobre este
tema se puede ver el recuadro 1. Una característica adicional
del ACB es que siempre existe la "solución óptima":
el proyecto con la TIR más alta.
Recuadro 1
Pluralidad de valores
Las distinciones entre conmensurabilidad, comparabilidad
fuerte y comparabilidad débil (ver Martínez-Alier,
Munda, O´Neill, 1998) son las siguientes:
Comparabilidad
fuerte:
dos objetos o entidades A y B son comparables de manera cardinal
u ordinal.
- Conmensurabilidad
fuerte: existe una única propiedad singular que todos
los objetos poseen y que es el origen de su valor y una medida
cardinal que indica la cantidad, intensidad o grado en que esa
propiedad está presente. Por ejemplo, el alumno Pedro
con un promedio de 8,0 es mejor estudiante que Juan que tienen
promedio 7,0. En temas económicos y ambientales, la escala
de medida es el dinero.
- Conmensurabilidad
débil: no es necesario tener una medida cardinal,
una medida ordinal es suficiente: Pedro es primero y Juan es
segundo.
- Comparabilidad
débil: hay una pluralidad de valores, muchos criterios
de comparación que sólo nos permiten ordenar las
opciones al elegir un determinado criterio. El conflicto de
valor irreductible es inevitable pero compatible con la opción
racional utilizando un cálculo práctico. Pedro
es músico y matemático, Juan es atleta e historiador.
¿Es Pedro mejor que Juan o es Juan mejor que Pedro?.
- Inconmensurabilidad
de valores: las diferentes concepciones de los valores vuelven
incomparables a los objetos: para el gremio de músicos
Pedro será mejor que Juan, para los historiadores Pedro
será un tipo ordinario a diferencia de Juan. Los criterios
de comparación son variados, con escalas de valor diferentes.
Esto supone que hay un pluralismo de valores. Al apelar a distintos
criterios, el resultado frecuentemente es que hay evaluaciones
conflictivas de un mismo objeto. Esto es parte esencial de la
filosofía del análisis multicriterio.
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3. Evitar el reduccionismo: El AMC es una alternativa
Para posibilitar un estudio integral - económico,
social, ambiental - es necesario disponer de las herramientas
de gestión ambiental adecuadas. El análisis multicriterio
busca integrar las diferentes dimensiones de una realidad en un
solo marco de análisis para dar una visión integral
y de esta manera tener un mejor acercamiento a la realidad.
En principio, el análisis multicriterio
es una herramienta adecuada para tomar decisiones que incluyen
conflictos sociales, económicos y objetivos de conservación
del medio ambiente, y además cuando confluyen una pluralidad
de escalas de medición (físicas, monetarias, cualitativas,
etc.).
Un problema multicriterio, con un discreto número
de alternativas, puede ser explicado de la siguiente forma:
- A es un conjunto finito de n alternativas o
acciones posibles; G es el conjunto de las m funciones
de evaluación gi i=1,2,...,m asociadas
a los criterios de evaluación o puntos de vista, considerados
relevantes en el problema de decisión. Si a es
una alternativa, gi(a) es su evaluación
en el i-ésimo criterio.
En esta forma, un problema de decisión
puede ser representado en una matriz P de m filas y n columnas
denominada matriz de evaluación o impacto, cuyos elementos
pij (i=1,2,...,m; j=1,2,...,n) representan
la evaluación de la alternativa j-ésima en el
i-ésimo criterio. La matriz de impacto puede incluir
información cuantitativa, cualitativa, difusa, estocática
(Munda, 1995; Martínez-Alier et al., 1998).
|
|
Alternativas
|
|
A1
|
A2
|
A3
|
|
Criterios
|
C1
|
P11
|
P12
|
P13
|
|
C2
|
P21
|
P22
|
P23
|
|
C3
|
P31
|
P32
|
P33
|
|
C4
|
P41
|
p42
|
P43
|
- Si a y b son dos alternativas, la alternativa
a es mejor que la alternativa b, según
el i-ésimo criterio o punto de vista, si
gi(a) > gi(b).
- La alternativa a domina a la alternativa b,
si a es al menos tan buena como b para todos los
criterios que están siendo considerados, y mejor que
b al menos en un criterio.
La mayor ventaja de los métodos multicriterio
es que permiten considerar un amplio números de datos,
relaciones y objetivos, que generalmente están presentes
en un problema de decisión específica del mundo
real, de tal modo que el problema de decisión a manejar,
puede ser estudiado de una manera multidimensional. Una acción
a puede ser mejor que una acción b de acuerdo
a un criterio y peor según otro. Por tanto, cuando se toma
en consideración diferentes evaluaciones en conflicto,
un problema multicriterio esta matemáticamente mal definido,
en el sentido de que puede no existir la solución óptima,
por lo que generalmente se requieren "soluciones compromiso".
El AMC se basa en un enfoque constructivo
que está situado entre el "decisionismo" (basado
en los instintos y el subconsciente) y el "racionalismo"
(exageración del concepto de racionalidad). El concepto
de Proceso de Decisión tiene una importancia esencial
(sobre la base del trabajo de Simon). Siempre es posible justificar
o defender la solución tomada (Racionalidad Procedimental).
La calidad del proceso se consigue principalmente con la interacción
de los afectados y la transparencia del proceso de decisión.
De esta manera, interesa profundamente la calidad del proceso
y no solo los resultados.
El AMC tiene las siguientes etapas (Munda, 1995):
- Definición y estructuración del problema a investigar.
- Definición de un conjunto de criterios de evaluación.
- Elección entre métodos discretos o continuos:
si se conocen el número de alternativas y criterios,
se utiliza un método discreto; si éstas son infinitas,
se utiliza uno continuo.
- Identificación de las preferencias del decisor: se
tienen que respetar las preferencias subjetivas de las personas
que intervienen en el proceso de decisión.
- Elección del procedimiento de agregación de
los criterios.
Respecto a este último punto, hay diferentes
procedimientos para la agregación de los criterios:
- Programación lineal multi-objetivo: al haber
más de un objetivo no se puede optimizar todos a la vez,
por lo que se trata de encontrar la solución más
satisfactoria según las preferencias subjetivas del decisor.
- Punto Ideal: Un punto ideal es una alternativa hipotética
que es la mejor en todos los criterios; se observa cuan lejos
se está del punto ideal y se elige la alternativa más
cercana.
- Utilidad Multi-atributo (MAUT): con algún procedimiento
se agregan los criterios y se lo convierte en mono-objetivo;
la función de agregación establece implícitamente
compensaciones entre los criterios.
- Métodos de superación (Outranking): se
definen las relaciones de: preferencia, indiferencia e incomparabilidad;
no hay compensación entre los criterios. Pueden definirse
umbrales de indiferencia y vetos en los criterios.
- Proceso analítico jerárquico: se realizan
las comparaciones según una estructura jerárquica
de acuerdo a la importancia de los criterios.
El AMC considera las interacciones economía-medio
ambiente. De acuerdo con el procedimiento de agregación
escogido, se puede aplicar el concepto de sostenibilidad en el
sentido "débil" (el capital hecho por los humanos
y el "capital natural" son sustitutos) o sostenibilidad
en el sentido "fuerte" (el capital hecho por los humanos
y el "capital natural" no son sustitutos sino complementarios).
Depende del grado de compensación permitida por el procedimiento
de agregación.
No es posible establecer a priori qué
método resulta mejor para un problema empírico dado,
sino que las condiciones en las que estos métodos se aplican
mejor dependen del contexto. Por lo tanto el problema radica en
elegir el método correcto para determinado problema. Esto
hace que el enfoque sea más flexible pero también
más complejo.
Desde una óptica del análisis multicriterio,
los instrumentos económicos pueden ser un criterio más
para evaluar el estado de la situación en una región
o país, lo que en principio quiere decir que es factible
de ser incluidos en un AMC. Sin embargo, debe
analizarse en profundidad la posibilidad o la dificultad
de establecer el "nivel óptimo" del instrumento
y cual serían los efectos sobre el análisis
multicriterio de incluir o excluir dicho criterio.
Por otra parte, el análisis multicriterio
incluye en sus características la posibilidad de trabajar
con márgenes de incertidumbre, por ejemplo, podríamos
establecer que "la tasa del impuesto pigouviano está
`alrededor’ del 10%", lo cual a su vez definiría un
umbral para el nivel de producción. Por supuesto que se
produce una pérdida de eficiencia cuando nos movemos hacia
derecha (+) o izquierda (-) del umbral.
Algunos instrumentos son cuantitativos: impuestos,
estándares, permisos de producción (contaminación),
etc; algunos otros son cualitativos: restricciones legales, autorizaciones,
etc. Los métodos multicriterio permiten trabajar con este
tipo de variables, por ejemplo NAIADE; por lo que el AMC puede
aplicarse exitosamente para el análisis el grado de aplicación
de los instrumentos en la mejora del estado ambiental de una región
o país.
El AMC permite captar la opinión de los
actores relevantes en los problemas de decisión, en dos
niveles.
En primer lugar, los criterios pueden ser seleccionados
de tal manera que reflejen los valores de los actores (o sus preferencias
o intereses) o pueden ser escogidos directamente por los actores
afectados. En principio, la valoración de los criterios
de evaluación es independiente de las preferencias de éstos.
Por ejemplo, un grupo de interés puede aceptar utilizar
un criterio de evaluación que mida los efectos de las diferentes
alternativas sobre el empleo, pero la determinación de
esta variable no puede (al menos no completamente) ser controlada
por ellos (lo mismo se puede aplicar por ejemplo a los indicadores
de impacto ambiental). Esto permitiría que, por ejemplo,
los estándares o normas ambientales sean definidos en un
contexto de alta participación social.
En este caso, la clasificación multicriterio
puede ser considerada más "técnica", el
resultado final es una consecuencia de considerar todos los criterios
simultáneamente (en búsqueda de una solución
compromiso).
En segundo lugar, la calificación del
impacto de cada alternativa para cada grupo de interés
puede ser mucho más directa. Cada grupo asigna una calificación
a cada alternativa, independiente de la valoración de los
criterios. Tal calificación es una consecuencia directa
de sus preferencias. Un grupo podría calificar como "la
mejor" a una alternativa, independientemente de la evaluación
de los criterios sobre esta alternativa.
Los conflictos irreconciliables pueden existir
entre diferentes coaliciones o hasta entre grupos individuales.
El análisis de políticas puede estar condicionado
a juicios de valor poderosos tales como el hacer que todos los
actores tengan la misma importancia (peso). ¿Debería una
clasificación socialmente deseable ser obtenida en base
al principio de la mayoría? ¿Debería concederse
algún poder de veto a las minorías? ¿Son los efectos
de la distribución del ingreso importantes? .
Como un ejemplo de evaluación multicriterio
se presenta el análisis del sector forestal ecuatoriano
en el período 1980-2001, realizado por Burneo y Falconí
(2003).
La Ley Forestal y de Conservación de Áreas
Naturales y Vida Silvestre, expedida el 24 de Agosto de 1981,
definió las políticas forestales fundamentales en
el Ecuador; los aspectos principales de esta Ley fueron: la concepción
del Estado como el administrador forestal que orienta, controla,
promueve y financia al sector; una visión economicista
y desarrollista en la que se considera el "sector forestal"
como un "subsector económico" del sector agropecuario;
una imagen de la vida silvestre como un grupo de animales exóticos
que debían ser protegidos; el impulso a la reforestación.
En relación a instrumentos económicos para la gestión
ambiental, se consideraron únicamente dos y contradictorios
entre si: la exoneración del impuesto a la propiedad rural
a las tierras forestales cubiertas de bosques (que favorecía
al mantenimiento de la cobertura forestal) y la exoneración
de aranceles a la importación de equipos e insumos forestales
(que favorecía a la tala de bosques).
A partir de 1992 hay cambios fundamentales en
la política forestal. En lo político se consolida
la idea de un Estado regulador, no intervensionista; las preocupaciones
ambientales se profundizan, se vuelven más integrales,
se insiste en la reforestación y la protección de
la biodiversidad. Como instrumentos económicos de gestión
ambiental se consideran incentivos económicos directos
para fortalecer las tareas de reforestación.
El ejercicio es evaluar los períodos:
1981-1985, 1986-1990, 1991-1995 y 1995-2001 de manera multicriterial.
Los indicadores utilizados en el análisis fueron:
Cuadro No. 1
Criterios de la evaluación multicriterial
|
|
Criterios
|
Observaciones
|
Objetivo
|
Pesos
|
|
1
|
Disponibilidad de la información
|
|
Maximizar
|
3
|
|
2
|
Producción maderera de bosque nativo
|
|
Minimizar
|
5
|
|
3
|
Eficiencia
|
Producción de leña / total
|
Maximizar
|
4
|
|
4
|
Exportaciones madereras
|
|
Minimizar
|
3
|
|
5
|
Estructura productiva
|
Madera aserrada, en rollo y tableros
|
Maximizar
|
4
|
|
6
|
Estructura exportaciones
|
Madera aserrada, en rollo, tableros y residuos
|
Maximizar
|
3
|
|
7
|
Contribución del sector forestal al PIB
|
|
Maximizar
|
4
|
|
8
|
Participación Social
|
Comunidades, ONG
|
Maximizar
|
4
|
|
9
|
Exoneración de impuestos prediales
|
|
Maximizar
|
4
|
|
10
|
Incentivos directos a la reforestación
|
Tierra rural cubierta con bosques
|
Maximizar
|
4
|
|
11
|
Exoneración de aranceles
|
A la importación de equipos e insumos
|
Minimizar
|
4
|
Cada criterio o variable se calificó con
una puntuación entre 0 y 5, donde 0 significa un valor
o intensidad baja y 5 un valor o intensidad alta. Además,
para cada variable, se considera un objetivo de maximización
o minimización. Se establece como objetivo la maximización
cuando un valor más alto de criterio, es consistente con
un manejo sustentable del recurso forestal o constituye una mejora
en las condiciones de vida de la población, sin atentar
a la conservación del recurso; por el contrario, el objetivo
es minimizar cuando un valor más alto de criterio significa
atentar a la sustentabilidad del recurso forestal o constituye
un deterioro en las condiciones de vida de la población.
El cuadro de valores de la matriz de impacto
se estableció en función de los resultados del análisis
de dichos indicadores.
Cuadro2
Matriz de Impacto
|
|
1981-1985
|
1986-1990
|
1991-1995
|
1996-2001
|
|
INFORMACIÓN
|
0
|
1
|
1
|
1
|
|
PRODUCMAD
|
2
|
3
|
2
|
4
|
|
EFICIENCIA
|
1
|
2
|
3
|
4
|
|
EXPOR
|
0
|
0
|
1
|
2
|
|
ESTRUCPROD
|
1
|
1
|
2
|
3
|
|
ESTRUCEXPOR
|
2
|
3
|
2
|
1
|
|
CONTRIBPIB
|
0
|
0
|
1
|
1
|
|
PARTICIPSOC
|
1
|
1
|
2
|
3
|
|
EXONERIMP
|
4
|
4
|
0
|
0
|
|
INCENTIVDIR
|
0
|
0
|
5
|
4
|
|
EXONERARANC
|
4
|
4
|
0
|
0
|
El resultado del análisis multicriterio se resume en el
grafo de orden parcial:
Gráfico 1
Grafo de Orden Parcial
La evaluación multicriterio muestra que
el peor período es 1981-1985, seguido del período
1986-1990; los periodos 1991-1995 y 1996-2001, son mejores que
el precedente, pero no son comparables entre sí.
Adicionalmente a la evaluación del NAIADE
se evaluó mediante una función multicriterio definida
como la suma ponderada de los criterios. Los pesos de los criterios
se los definió entre 1 y 5. Los resultados de la evaluación
mediante un función multicriterio presentó los resultados:
Cuadro 3
Evaluación de la Función Multicriterio
|
Período
|
Evaluación
|
|
1981-1985
|
32
|
|
1986-1990
|
35
|
|
1991-1995
|
51
|
|
1996-2001
|
48
|
Los resultados son consistentes con los obtenidos
con el NAIADE. Nótese que la función multicriterio
permite ordenar linealmente todas las alternativas. Además,
los resultados muestran una pobre evaluación del sector
forestal ecuatoriano.
El software NAIADE también permite el
análisis de actores particularmente las posibles coaliciones
lógicas que podrían conformarse, de acuerdo a las
valoraciones de éstos de las alternativas presentadas.
Los actores incluidos en este análisis son: las comunidades
asentadas en zonas boscosas, los madereros, las organizaciones
ambientalistas, la población en general y el gobierno.
La matriz de equidad, debe ser construida por
los mismos actores; sin embargo para este ejemplo, fue llenada
por los autores del presente artículo, dado que a la fecha
de realizar este trabajo, aún no se ha averiguado la opinión
de los actores involucrados; por tanto, los resultados que siguen
a continuación son únicamente demostrativos y corresponden
a una situación hipotética.
Cuadro 4
Evaluación de la Función Multicriterio
|
|
1981-1985
|
1986-1990
|
1991-1995
|
1996-2001
|
|
Comunidades
|
Mal
|
mal
|
muy mal
|
muy mal
|
|
Madereros
|
moderado
|
moderado
|
bueno
|
bueno
|
|
Ambientalistas
|
muy malo
|
muy malo
|
regular
|
regular
|
|
Población
|
Mal
|
moderado
|
aceptable
|
aceptable
|
|
Gobierno
|
Mal
|
mal
|
moderado
|
bueno
|
El resultado de la matriz de equidad es:
Gráfico 2
Dendograma de Coaliciones
El grafo anterior muestra que podrían
esperarse dos coaliciones: la primera conformada por los madereros,
la población y el gobierno; la segunda estaría conformada
por las comunidades asentadas en las zonas boscosas y las organizaciones
ambientalistas.
Regresar
4. Conclusiones
El análisis monocriterial característico
de la economía neoclásica, asume que los sistemas
reales son simples, lineales, y que los precios recogen la intensidad
de las preferencias de los individuos y, por tanto, todo puede
ser reducido a un único sistema de medida: el crematístico.
El dinero es la vara de medición universal y la maximización
del excedente social garantiza la eficiencia del óptimo
de Pareto. En el caso particular del ACB, se garantiza encontrar
la solución optima de un conjunto de proyectos.
Criterios más realistas, ponen el acento
en la extrema dificultad de valorareconómicamente las "externalidades"
dados los altos niveles de incertidumbre presente y la complejidad
de los sistemas reales. Las valoraciones contingentes son altamente
dependientes del grado de conocimiento de los efectos de las "externalidades"
y de la distribución de ingreso.
El mundo real es complejo y desordenado. El análisis
multicriterio proporciona un acercamiento a la complejidad al
aceptar diferentes criterios de descripción de una misma
realidad; las distintas dimensiones de un problema - económicas,
sociales, ambientales, etc., pueden ser tomadas en cuenta en el
AMC.
El AMC posibilita la participación de
los actores involucrados en un problema mediante la elección
de los criterios de evaluación en un marco de amplia participación
social. Además permite la calificación directa de
las distintas alternativas de elección por parte de los
actores.
Las distintas metodologías permiten adecuar
el AMC al tratamiento de problemas específicos; en contrapartida,
el AMC puede ser más complejo que un simple análisis
costo-beneficio.
Los instrumentos económicos para la gestión
ambiental pueden ser incluidos en un AMC como un criterio más
de evaluación. En el presente trabajo se ha presentado
un ejemplo de aplicación práctica en el cual se
incluyen tres instrumentos económicos de gestión
ambiental. Sin embargo, debe analizarse en profundidad la
posibilidad o dificultad de establecer el nivel óptimo
del instrumento y cuales serían los efectos sobre el
análisis multicriterio de incluir o excluir dicho criterio.
5. Referencias
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de instrumentos económicos en la gestión ambiental
en América Latina y el Caribe: desafíos y factores
condicionantes" CEPAL/ PNUD. Santiago de Chile.
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and distributional considerations in the context of global warming".
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Fundación Mc Arthur. Lima.
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Martínez Alier, J. Prefacio a las Memorias
del Congreso Iberoamericano "Desafíos Locales frente
a la Globalización" realizado el 11 y 12 de abril
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Sen. A. 1989. "Sobre Ética y Economía".
Alianza Editorial. Madrid.
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1. Coordinador
del Programa de Economía de la Facultad Latinoamericana de Ciencias
Sociales (FLACSO)- Sede Ecuador. Correspondencia a: ffalconi@flacso.org.ec
2. Coordinador de la Carrera de Ingeniería en Ciencias Económicas
y Financieras de la Escuela Politécnica Nacional. Correspondencia
a: rburbano@server.epn.ec
3. Entre las políticas para alcanzar la sustentabilidad se ha
propuesto la aplicación de un impuesto al agotamiento del capital
natural (“natural capital depletion tax”), el cual busca gravar
el consumo del capital natural (Costanza et al., 1997) y debería
ir acompañado de un sistema de tarifas ecológicas. El razonamiento
expuesto por Costanza et al. (1997) en posteriores alcances a
su propuesta radica en que el precio de la energía fósil es bajo
debido a que depende de los costos contables de extracción que
son mínimos, pues éstos omiten los costos sociales y ambientales.
Por lo tanto, se requiere gravar el capital natural considerando
el “principio de precaución” y el principio de quien contamina
paga. El eco impuesto podría ser administrado como otro impuesto,
pero requeriría acuerdos internacionales o al menos tarifas ecológicas
nacionales para prevenir que algunos países saturen los mercados
con productos fabricados con capital natural no gravado (Falconí,
2002).
4. El documento “Aplicación de instrumentos económicos en la gestión
ambiental en América Latina y el Caribe: desafíos y factores condicionantes”
elaborado por la CEPAL (2001) recoge un conjunto de instrumentos
de política aplicables a la gestión ambiental, entre los que se
destacan las regulaciones y sanciones, propuestas de legislación,
cargos, impuestos y tarifas, incentivos y financiamiento, creación
de mercados, intervención a nivel de la demanda final. De acuerdo
a un trabajo anterior de ese organismo y el PNUMA en 1997 (“Instrumentos
Económicos para la Gestión Ambiental en América Latina y el Caribe”),
los instrumentos económicos son los que inciden en los costos
y beneficios imputables a cursos de acción alternativos que enfrentan
los agentes, afectando por ejemplo la rentabilidad de procesos
o tecnologías alternativas, o el precio relativo de un producto,
y por lo tanto las decisiones de oferentes y demandantes. De la
misma forma, se consideran como “instrumentos económicos” de gestión
ambiental los programas de regulación informal basados en la diseminación
pública de información oficial sobre el desempeño ambiental, certificación,
etiquetado, y otras fuentes de presión externa basadas en la transparencia
de información.
5. Llamado también “nivel óptimo de contaminación” (Pearce, 1996).
6. Esta máxima
se deriva de los trabajos a finales del siglo XIX del ingeniero
italiano Wilfredo Pareto: un estado social es óptimo de Pareto
si y solo si no se puede aumentar la utilidad de uno sin reducir
la utilidad de otro. Tal como plantea Amartya Sen (1987: 49-50),
la optimalidad de Pareto, “es un tipo de éxito muy limitado, y,
en sí mismo, puede o no garantizar demasiado. Un estado puede
ser un óptimo de Pareto con algunas personas en la más grande
de las miserias y con otras en el mayor de los lujos, en tanto
que no se pueda mejorar la situación de los pobres sin reducir
el lujo de los ricos... A la optimalidad de Pareto también se
le denomina a veces “eficiencia económica”. Este uso es apropiado
desde un punto de vista, dado que la optimalidad de Pareto trata
exclusivamente de la eficiencia en el espacio de las utilidades,
y no presta atención a las consideraciones distributivas relativas
a la utilidad”.
7.Se trata de una relación en forma de U inversa entre las recaudaciones
fiscales y el aumento de impuestos medios. La curva de Laffer
muestra que un incremento en los impuestos medios llevaría paradójicamente
a un descenso de las recaudaciones.
8. Bienestar en el sentido amplio de la palabra, no reducido a
una función de utilidad del consumo: Bienestar (De bien y estar)
1.m. Conjunto de las cosas necesarias para vivir bien. 2.m. Vida
holgada o abastecida de cuanto conduce a pasarlo bien y con tranquilidad.
3.m. Estado de la persona en el que se le hace sensible el buen
funcionamiento de su actividad somática y psíquica. Diccionario
de la Real Academia Española.
9. ¿Es posible estimar el costo external para una familia que
tiene un niño con retraso mental por contaminación de plomo?.
La respuesta es un simple y rotundo no.
10. El llamado efecto mariposa: una mariposa que aletea en China
podría provocar una huracán en el Caribe.
11.La tasa interna de retorno (TIR) es la tasa para la cual el
VAN es igual a cero. La TIR mide la rentabilidad de un determinado
proyecto en el tiempo. Generalmente considera que un proyecto
es viable en términos económicos y financieros si la TIR es mayor
a la tasa de interés de mercado (TIM). Por otra parte, matemáticamente,
TIR > TIM es equivalente a VAN > 0.
12. El llamado método de Salah El Serafy se inscribe en la denominada
sustentabilidad débil (comparabilidad fuerte de valores), es decir
la noción de que el capital hecho por los humanos y el capital
natural pueden ser sustitutos gracias a las bondades del progreso
tecnológico.
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